lunes, 25 de enero de 2010

Cachiche, pueblos de brujas e historias de terror

Un destino misterioso donde se mezclan un sinfín de leyendas ancestrales

La imagen de una bruja de bronce sobre un árbol de Huarango recibe a los visitantes que llegan a Cachiche, un antiguo pueblo del departamento de Ica, a diez minutos de la ciudad, que en épocas pasadas fue sinónimo de hechicería, pues albergó a incontables mujeres que según los relatos poseían poderes sobrenaturales.
Aunque la tradición de las hechiceras y sesiones de brujería se ha ido perdiendo, la imagen de la emblemática bruja es la que más llama la atención. Por años la bruja estuvo tapada con un manto negro porque los pobladores tenían temor que al llegar de noche al pueblo, que no tenía energía eléctrica, lo que encontraban primero era la bruja.

VIVIENDO DEL MITO

Sin embargo desde hace seis años la imagen fue destapada y explotada turísticamente ante la falta de empleo y lo empobrecido del sector agricultor. Desde las 9 de la mañana y hasta las 8 de la noche, los turistas se encuentra a algunos niños y señoras que se acercan a ellos para, por uno o dos soles (un cuarto o medio euro), contarles la historia de la famosa bruja por la que el pueblo se ha hecho conocido en todo el Perú y hasta en el extranjero.
Martha Lima, una de las narradoras de la historia, cuenta que fue un congresista iqueño quien mandó esculpir la imagen en agradecimiento a la bruja más veterana del pueblo, doña Julia Hernández Pecho, que murió a los 106 años y que auguró al político un futuro prominente. Pero la comunidad católica le impidió que la imagen fuera colocada en la Plaza de Armas del pueblo, por lo que tuvo que resignarse a ubicarla, casi escondida, a la entrada de Cachiche, sobre un árbol.

TRADICIÓN Y NEGOCIO

Miguel Ángel Comíngez, nieto de una de las míticas brujas, compró un terreno frente a la imagen, a menos de diez metros, y colocó un museo donde exhibe y vende cuadros pintorescos relacionados con la hechicería, imágenes en miniatura de la bruja de bronce, artesanía de la zona y hasta tragos exóticos.
Ha construido una pirámide en el interior de la cual realiza ceremonias de captación de energía positiva y no sólo eso: lee la mano y el tarot y es usual ver una fila de hasta tres o cuatro personas que esperan su atención y sus predicciones.
Aunque Comínguez no se considera brujo sino un estudioso científico del tema, señala que lee el futuro por una promesa y que vive de sus negocios empresariales más que de su museo de la hechicería que, por cierto, ha dado vida y un aire de misticismo al lugar, siendo destino obligado de quien llega a ver la imagen.
Cuando llega la noche todos abandonan Cachiche, donde ya no hay brujas, sólo alguna u otra cartomántica, y mucha pobreza en esas casas de adobe y barro que son mayoritarias en el pueblo, también famoso porque alberga un conocido penal, en el que ha habido varias reyertas e intentos de fuga.

sábado, 16 de enero de 2010

Extraños rituales y objetos diabólicos asustan a bandeños

Una mujer encontró en la vereda un muñeco con hígado de pollo y temen por sus familias. Vecinos bandeños expresaron a Nuevo Diario su temor ante los extraños sucesos y hallazgos del que están siendo testigos diariamente en cercanías al cementerio de la ciudad.
Según manifestaron: “Varias veces vimos luces en la calle al costado del cementerio y a tres personas con vestimentas largas que realizan rituales y oraciones extrañas, pero nunca dijimos nada”.
Pero esto no sólo es lo extraño, sino que como comenta otro habitante del sector: “Lo más feo y raro fue una especie de muñeco de trapo con un hígado de pollo en el cuerpo”.
“Esa cosa tenía un olor horrible y estaba justo en la vereda de mi casa. Cuando me levanté cerca de las 7 y abrí la puerta lo encontré. No sabía qué hacer, lo envolví con una bolsa y lo dejé en el cordón cuneta”, expresó una vecina de la zona.
Esta especie de “brujería”, como lo llaman los vecinos del sector, no es la primera vez que sucede pues mencionaron que practicantes de la brujería dejan sus conjuros en las adyacencias del campo santo, ya que más de uno indicó que estos tipos de trabajos deben estar destinados para algún tipo de mal.
“Muchas veces hemos encontrado animales sacrificados, frascos con líquidos y fragancias y otros objetos, de los cuales estamos seguros son para realizar trabajos relacionados a ese entorno”, informaron vecinos de la zona que no quisieron ser identificados.
Ante estos relatos de extraños hallazgos fueron experiencias reales vividas por habitantes de los barrios de alrededores del cementerio Misericordia.
Es difícil distinguir claramente entre brujería, hechicería, magia y bromas de mal gusto, pero no es difícil entender lo que estos bandeños sienten al “no saber qué hacer o ante quién denunciar y cómo protegernos de estos”.
Lo cierto es que como comentan los conocedores de estos temas: “Estas prácticas utilizan medios ocultos que no son de Dios, para producir efectos más allá de los poderes naturales del hombre. Así como hay personas buenas, hay personas malas”, dijeron.